Pan Rústico de Queso y Chorizo
El pan rústico de queso y chorizo es una de esas elaboraciones que llenan la cocina de un aroma irresistible y evocan los sabores más auténticos de nuestra gastronomía.
No se trata de un simple pan, sino de un bocado con fundamento donde la miga esponjosa se funde con la intensidad del embutido y la cremosidad del queso derretido, creando una combinación ganadora.
Esta receta es ideal para compartir en una reunión familiar, como acompañamiento de una tabla de embutidos o simplemente para disfrutarlo solo mientras aún está tibio.
Su corteza crujiente protege un interior jugoso y lleno de sorpresas, convirtiéndolo en la estrella de cualquier mesa que valore los productos artesanales y las preparaciones hechas con cariño y paciencia.
Lo que hace destacar a este pan es el equilibrio entre sus ingredientes. El chorizo aporta su característico toque de pimentón y grasa sabrosa, mientras que el queso ayuda a suavizar el conjunto y aporta una textura elástica que enamora en cada bocado.
Es una receta versátil que permite utilizar diferentes variedades de quesos y tipos de chorizo según el gusto personal de cada comensal.
Preparar este pan rústico en casa es una experiencia sumamente gratificante, incluso para quienes no tienen mucha experiencia en la panadería. No requiere técnicas de amasado excesivamente complejas, pero sí el respeto por los tiempos de levado para conseguir esa miga aireada tan deseada.
Al final, obtendrás un producto honesto, potente y con una personalidad que ningún pan industrial puede igualar.
Pan rústico de queso y chorizo: la receta casera con sabor a pueblo
Aprende a preparar este delicioso pan rústico de queso y chorizo, una receta tradicional perfecta para los amantes del buen pan con ingredientes potentes y una textura crujiente.
Ingredientes de la receta
- 500 g de harina de fuerza
- 325 ml de agua tibia
- 10 g de sal
- 7 g de levadura seca de panadería (o 20 g de levadura fresca)
- 150 g de chorizo para cocinar (picado en cubos pequeños)
- 150 g de queso semicurado o mozzarella (en dados)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Tiempo de preparación
- Preparación: 20 minutos (más 2 horas de levado)
- Cocinado: 35 minutos
- Total: 2 horas y 55 minutos
Preparación del pan rústico de queso y chorizo paso a paso
Para comenzar con nuestro pan rústico de queso y chorizo, lo primero es activar la levadura. En un bol pequeño, mezcla el agua tibia con la levadura y deja reposar unos 5 minutos hasta que veas que empieza a burbujear.
En un bol grande, coloca la harina de fuerza y haz un hueco en el centro, vertiendo la mezcla de agua y levadura junto con el aceite de oliva y la sal.
Mezcla con una cuchara de madera o con las manos hasta que se forme una masa que se despegue de las paredes del bol. Pasa la masa a una superficie enharinada y amasa durante unos 10 minutos.
El objetivo es conseguir una textura elástica y suave. Si notas que la masa está muy pegajosa, añade harina poco a poco, pero sin excederte para no endurecer el resultado final.
Preparar la mezcla e incorporar ingredientes
Una vez que la masa base esté lista, llega el momento de añadir el fundamento de nuestra receta. Extiende la masa ligeramente y reparte por encima los trozos de chorizo y los dados de queso.
Dobla la masa sobre sí misma y amasa suavemente un par de minutos más para que el relleno quede distribuido de forma uniforme por todo el interior del pan rústico de queso y chorizo.
Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente aceitado. Cúbrelo con un paño limpio y déjalo reposar en un lugar cálido, alejado de las corrientes de aire, durante al menos una hora o hasta que doble su tamaño.
Este levado es fundamental para que el pan resulte ligero y no quede como una masa pesada tras el horneado en casa.
Hornear o cocinar
Precalienta el horno a 220°C y coloca en la base una bandeja con un poco de agua para generar vapor, lo que ayudará a crear una corteza mucho más crujiente.
Dale a la masa la forma que prefieras, ya sea una hogaza redonda o una barra alargada, y hazle un par de cortes profundos en la parte superior con un cuchillo bien afilado para que el pan rústico de queso y chorizo expanda bien.
Hornea durante unos 30 o 35 minutos, bajando la temperatura a 200°C tras los primeros 10 minutos. Sabrás que el pan está listo cuando al golpear la base suene a hueco.
El aroma del chorizo y el queso fundido inundará tu hogar. Saca el pan del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla para que el aire circule y la base no se humedezca, manteniendo su textura crujiente.
Consejos para que el pan rústico de queso y chorizo quede perfecto
Corta el relleno pequeño: Los dados de chorizo y queso no deben ser demasiado grandes para que la masa no se rompa durante el levado y el horneado.
Usa harina de fuerza: Es esencial para aguantar el peso de los ingredientes adicionales; una harina común podría no tener suficiente gluten para sostener el queso y el embutido.
Controla el vapor: El vapor en los primeros minutos de horneado es el secreto para conseguir esa costra dorada y profesional típica de las panaderías artesanas.
Variantes de la receta
Toque picante: Utiliza un chorizo picante si quieres un sabor más atrevido y potente en tu pan casero.
Con hierbas aromáticas: Añade un poco de orégano o romero a la masa para darle un perfil más mediterráneo al pan rústico de queso y chorizo.
Versión con cebolla: Incorpora cebolla frita crujiente a la masa junto con el queso para añadir un matiz dulce que contrasta con el salado del embutido.
Con qué acompañar el pan rústico de queso y chorizo
Este pan es tan sabroso que apenas necesita nada, pero combina de maravilla con un buen aceite de oliva virgen extra para mojar la miga. También es el compañero ideal de un gazpacho fresco o una crema de verduras suave que no eclipse su sabor.
Para beber, un vino tinto joven o una cerveza artesana fría son las mejores opciones para maridar con la grasa del chorizo. Si lo sirves como aperitivo, puedes acompañarlo de unas aceitunas aliñadas para completar una experiencia rústica y tradicional.
Cómo conservar el pan rústico de queso y chorizo
En nevera: Debido al queso y al chorizo, si no lo vas a consumir en el día, guárdalo en la nevera envuelto en papel de aluminio hasta 3 días.
En congelador: Puedes cortarlo en rebanadas y congelarlas individualmente. Se conserva perfecto hasta 2 meses; solo tendrás que pasarlas por la tostadora directamente.
