Mousse de Mango y Yogur Griego con Semillas de Chía
La mousse de mango y yogur griego con semillas de chía es la opción ideal para quienes buscan un postre equilibrado, lleno de color y con una textura cremosa inigualable. Esta receta combina la dulzura natural de la fruta tropical con la suavidad del lácteo, logrando un equilibrio perfecto que satisface el paladar sin resultar pesado.
Es un plato perfecto para servir tras una cena ligera o como una merienda nutritiva para los más pequeños. Su presentación vibrante la convierte en la estrella de cualquier mesa, destacando por su frescura y ese toque crujiente que aportan las semillas, elevando la experiencia sensorial en cada bocado.
Destaca principalmente por su perfil nutricional, ya que el mango aporta vitaminas esenciales y las semillas de chía son una fuente excelente de omega-3. Al utilizar yogur griego, obtenemos una consistencia firme y aireada sin necesidad de añadir natas pesadas o excesos de azúcares refinados.
Lo mejor de esta preparación es su increíble versatilidad y facilidad. No necesitas ser un experto en repostería para lograr un resultado profesional en pocos minutos. Es una receta que se adapta a diferentes gustos, permitiendo ajustar el dulzor o la intensidad del mango según la temporada y la madurez de la fruta.
Mousse de mango y yogur griego con semillas de chía: postre saludable
Aprende a preparar esta deliciosa mousse de mango y yogur griego con semillas de chía, un postre ligero, nutritivo y muy fácil de elaborar en casa.
Ingredientes de la receta
- 2 mangos maduros grandes
- 400 g de yogur griego natural (sin azúcar)
- 3 cucharadas de semillas de chía
- 2 cucharadas de miel o sirope de agave
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Hojas de menta fresca para decorar
- Cocos rallado (opcional)
Tiempo de preparación
- Preparación: 15 minutos
- Refrigeración: 2 horas
- Total: 2 horas y 15 minutos
Preparación de la mousse de mango y yogur griego con semillas de chía paso a paso
Para comenzar nuestra mousse de mango y yogur griego con semillas de chía, el primer paso fundamental es la elección de la fruta. Asegúrate de que los mangos estén en su punto óptimo de madurez, ya que esto determinará tanto el sabor dulce como la textura sedosa de la mousse. Pela los mangos y retira el hueso central, troceando la pulpa en cubos uniformes para facilitar el triturado.
Introduce los trozos de mango en una batidora o procesador de alimentos y tritura hasta obtener un puré fino y sin grumos. Si deseas una textura todavía más delicada, puedes pasar este puré por un tamiz o colador de malla fina para eliminar cualquier fibra restante de la fruta. Reserva una pequeña cantidad de este puré para la decoración final si así lo deseas.
Preparar la mezcla
En un bol grande, vierte el yogur griego y bátelo ligeramente con una varilla manual para que pierda rigidez. Añade la miel o el endulzante de tu elección junto con la esencia de vainilla. Mezcla bien hasta que esté completamente integrado. Incorpora el puré de mango al bol del yogur con movimientos envolventes para mantener la ligereza de la estructura.
Una vez que la base esté homogénea, añade las semillas de chía. Es importante mezclar bien para que las semillas se distribuyan de forma equitativa y no se formen grupos. Las semillas absorberán parte de la humedad del yogur y el mango, ayudando a que la mousse tome cuerpo y consistencia durante el tiempo de reposo en frío.
Refrigerar y presentar
Reparte la mezcla en vasos individuales o copas de postre. Deja un pequeño espacio en la parte superior para los elementos decorativos. Cubre cada recipiente con papel film para evitar que la superficie se reseque o absorba olores de la nevera. Refrigera por un mínimo de dos horas, aunque lo ideal es dejarlo de tres a cuatro horas para que la chía actúe completamente.
Justo antes de servir la mousse de mango y yogur griego con semillas de chía, añade por encima unos trocitos de mango fresco que reservaste al principio. Decora con unas hojas de menta para aportar un contraste de color verde y un aroma refrescante que combina de maravilla con el toque tropical del mango.
Consejos para que la mousse de mango y yogur griego con semillas de chía quede perfecta
Usa fruta a temperatura ambiente: Esto facilita que el puré se integre mejor con el yogur sin crear contrastes térmicos bruscos.
Controla el dulzor: Prueba la mezcla antes de refrigerar; si el mango no está muy dulce, puede que necesites un poco más de miel.
El tiempo es clave: No intentes acelerar el proceso de la chía; necesita hidratarse bien para que la textura sea la adecuada.
Variantes de la receta
Mousse vegana: Sustituye el yogur griego por yogur de coco o de soja y utiliza sirope de arce en lugar de miel.
Toque cítrico: Añade un chorrito de zumo de lima y ralladura a la mezcla para resaltar la frescura del mango.
Mousse con frutos secos: Incorpora pistachos picados o almendras laminadas en la superficie para un contraste crujiente adicional.
Con qué acompañar la mousse de mango y yogur griego con semillas de chía
Este postre marida perfectamente con unas galletas de avena caseras que aporten una textura sólida. Si lo sirves como merienda, puedes acompañarlo de una infusión de jengibre para potenciar los sabores exóticos.
Para una ocasión más especial, puedes servirlo junto a una pequeña copa de vino blanco afrutado o un granizado de limón. También combina excelentemente con un poco de chocolate blanco rallado por encima.
Cómo conservar la mousse de mango y yogur griego con semillas de chía
En nevera: Se mantiene en perfectas condiciones hasta 3 días, siempre tapada para que no pierda su frescura.
En congelador: No se recomienda congelar esta receta ya que la textura del yogur griego y la hidratación de la chía cambian negativamente al descongelarse.
