Patatas a la importancia con salsa de ajo y azafrán sobre la bandeja blanca con ribetes rojos y grises

Patatas a la importancia: receta tradicional con salsa

Con unas patatas, huevo y un buen caldo se puede preparar un plato de los de siempre.

Las patatas a la importancia se rebozan primero y después se guisan a fuego suave en una salsa de cebolla, ajo y azafrán. El resultado son rodajas tiernas, con una cobertura que ayuda a espesar el caldo.

Esta versión casera no lleva vino y se prepara con ingredientes fáciles de encontrar. Además, sirve como primer plato para cuatro personas o como guarnición generosa.

Lo más importante es mantener un corte uniforme y mover la cazuela con suavidad para conservar las rodajas enteras.

Patatas a la importancia: raciones y tiempos

  • Raciones: 4 como primer plato
  • Preparación: 20 minutos
  • Cocción: 45 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
  • Dificultad: fácil

Ingredientes para las patatas a la importancia

  • 800 g de patatas, pesadas una vez peladas
  • 2 huevos medianos
  • 60 g de harina de trigo para rebozar; puede sobrar una parte
  • 200 ml de aceite de oliva para freír, según el diámetro de la sartén
  • 1 cebolla mediana, unos 150 g limpia
  • 2 dientes de ajo
  • 750 ml de caldo de verduras o de pollo bajo en sal
  • 8 hebras de azafrán
  • 1 cucharada de perejil fresco picado, más 1 cucharadita para servir
  • 3 g de sal para las patatas, más una pizca para ajustar al final
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra molida

Reserva 2 cucharadas del aceite de la fritura para el sofrito: no se añade más aceite aparte. Si prefieres una versión vegetariana, utiliza caldo de verduras. La receta contiene huevo y harina de trigo.

Cómo hacer patatas a la importancia paso a paso

1. Cortar y preparar las patatas

Pela las patatas, lávalas y sécalas. A continuación, córtalas en rodajas de unos 8 mm de grosor. Sazona con los 3 g de sal y distribuye la harina en un plato. Bate los huevos en otro recipiente. Mientras tanto, pica la cebolla muy fina y machaca en un mortero los ajos con la cucharada de perejil.

2. Rebozar y dorar las rodajas

Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto, sin que humee. Pasa cada rodaja primero por harina, sacudiendo el exceso, y después por huevo. Fríe por tandas durante unos 2 minutos por cada lado, hasta que la cobertura esté dorada. Cuenta aproximadamente 12 minutos para tres tandas; las patatas seguirán crudas por dentro.

Retíralas con una espumadera y déjalas escurrir. No amontones demasiadas en la sartén: así el rebozado se dorará de forma uniforme. Desecha el huevo y la harina que hayan quedado de rebozar.

3. Preparar la salsa de ajo y azafrán

Pon 2 cucharadas del aceite de freír en una cazuela ancha y baja, descartando los restos de huevo quemado. Sofríe la cebolla a fuego medio-bajo durante 8 minutos. Luego, incorpora el majado de ajo y perejil y remueve durante 1 minuto.

Añade el caldo y el azafrán, junto con la pimienta. Lleva a un hervor suave; este calentamiento tardará unos 3 minutos si el caldo está templado. No añadas harina al sofrito: el rebozado irá espesando la salsa durante el guiso.

4. Guisar las patatas rebozadas hasta que estén tiernas

Coloca las rodajas en la cazuela, preferiblemente en una capa o con un ligero solapamiento. El caldo debe cubrirlas casi por completo. Después, cocina a fuego suave, con la tapa entreabierta, durante 20–25 minutos. Mueve la cazuela por las asas de vez en cuando, sin remover con una cuchara.

Comprueba el punto pinchando una rodaja gruesa con un cuchillo fino: debe entrar sin resistencia. Si aún está dura, prolonga la cocción unos minutos y añade un poco de agua caliente cuando haga falta. Por último, prueba la salsa y ajusta la sal. El tiempo indicado de cocción es aproximado y depende del tamaño de la sartén y de la variedad de patata.

5. Servir las patatas a la importancia con su salsa

Retira la cazuela del fuego y reparte las patatas con una pala ancha para no romperlas. Cubre con la salsa y termina con la cucharadita de perejil. Sírvelas calientes en una fuente o en platos individuales, con un poco de pan si apetece.

Consejos para unas patatas a la importancia tiernas y enteras

  • Escoge patatas para guisar: una variedad de uso general, como Monalisa, funciona bien si respetas el grosor y vigilas la cocción.
  • Seca antes de rebozar: la harina se adherirá mejor y evitarás que la humedad salpique en el aceite.
  • Fríe solo para dorar: la cocción interior se completa en el caldo; no necesitas tenerlas mucho tiempo en la sartén.
  • Evita el hervor fuerte: puede desprender el rebozado y romper las rodajas.
  • Ajusta la salsa al final: si queda muy espesa, añade caldo o agua caliente poco a poco. Si está líquida, destapa unos minutos manteniendo un hervor suave.

Acompañamientos y otras recetas caseras con patatas

Una ensalada de tomate o unas verduras a la plancha acompañan bien este plato. Para servirlo como guarnición, puedes reducir la cantidad por persona y combinarlo con un pescado al horno o una carne sencilla.

Si otro día quieres cocinar patatas sin rebozado, encontrarás otra opción tradicional en estas patatas a lo pobre de Recetas Abuela María. También puedes cambiar de elaboración con la tortilla de patata de Recetas de Hogar. Son propuestas para variar el menú, no pasos adicionales de esta receta.

Cómo conservar y recalentar las patatas guisadas

Si sobran, pásalas con su salsa a un recipiente poco profundo y refrigéralas antes de que transcurran 2 horas desde la cocción. Guárdalas tapadas y consúmelas en un máximo de 2 días. Para recalentarlas, utiliza una cazuela a fuego suave con unas cucharadas de agua o caldo, hasta que estén bien calientes por dentro.

Se pueden congelar, pero la patata suele perder textura al descongelarse. Por eso, para disfrutar mejor de este plato, conviene preparar solo la cantidad que vayas a consumir.

Preguntas frecuentes sobre las patatas a la importancia

¿Puedo hacerlas sin azafrán?

Sí, puedes omitirlo. El color será más pálido y el aroma diferente, pero la salsa de cebolla, ajo y perejil seguirá dando sabor al plato.

¿Por qué se desprende el rebozado?

Puede ocurrir si las patatas estaban húmedas, si se manipularon demasiado o si el caldo hirvió con fuerza. Sécalas bien, sacude el exceso de harina y mueve únicamente la cazuela durante el guiso.

¿Se pueden preparar con antelación?

Sí, aunque recién hechas conservan mejor el rebozado. Si las cocinas el día anterior, guárdalas siguiendo las indicaciones de conservación y añade un poco de caldo al recalentarlas, porque la salsa espesará.