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Espirales de pasta con tomate y queso

Las espirales de pasta con tomate y queso son un clásico infalible en la cocina casera, una combinación sencilla que nunca defrauda y que se adapta a cualquier paladar. Este plato es la solución perfecta para una comida rápida, nutritiva y reconfortante, ideal para esas noches en las que el tiempo escasea pero no queremos renunciar al sabor auténtico.

La magia de las espirales de pasta con tomate y queso reside en la armonía de sus pocos ingredientes. La textura jugosa de la salsa de tomate se funde a la perfección con el queso, que al derretirse, crea una capa irresistible que envuelve cada espiral, prometiendo una experiencia gustativa plena en cada bocado.

Es un plato versátil que se presta a ser personalizado. Aunque la receta básica es ya una delicia, añadirle un toque extra puede elevarlo a otro nivel. Es la opción predilecta de muchos padres para introducir a los niños en el mundo de la pasta, gracias a su sabor suave y a la divertida forma de las espirales.

Servir unas buenas espirales de pasta con tomate y queso es garantía de éxito. Su sencillez es su mayor virtud, demostrando que, a veces, los sabores más puros y las preparaciones más directas son las que más gratifican y dejan un recuerdo imborrable en la memoria gustativa.

Espirales de pasta con tomate y queso: la receta exprés que encanta a todos

Aprende a preparar un plato de pasta sencillo, lleno de sabor y listo en pocos minutos, perfecto para disfrutar en cualquier momento y sorprender con su toque especial.

Ingredientes de la receta

  • 300 g de espirales (fusilli) o tu pasta corta favorita
  • 400 g de tomate triturado natural o salsa de tomate casera
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 g de queso rallado (mozzarella, parmesano, emmental o una mezcla)
  • Sal al gusto
  • Una pizca de azúcar (opcional, para corregir acidez del tomate)
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Orégano seco al gusto

Tiempo de preparación

  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: 15-20 minutos
  • Total: 25-30 minutos

Preparación de las espirales de pasta con tomate y queso paso a paso

Comienza tu preparación de espirales de pasta con tomate y queso poniendo a hervir abundante agua con sal en una olla grande. Cuando rompa a hervir, añade las espirales y cocínalas siguiendo las instrucciones del fabricante hasta que estén al dente, es decir, firmes pero tiernas por dentro. Mientras la pasta se cuece, puedes ir preparando la salsa.

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Pica finamente la cebolla y los ajos e incorpóralos a la sartén. Sofríe hasta que la cebolla esté transparente y los ajos ligeramente dorados, cuidando que no se quemen para evitar sabores amargos. Este paso es crucial para la base de sabor de tus espirales de pasta con tomate y queso.

Elaboración de la salsa y unión con la pasta

Añade el tomate triturado a la sartén con el sofrito. Remueve bien y sazona con sal al gusto y, si lo deseas, una pizca de azúcar para contrarrestar la acidez natural del tomate. Deja que la salsa hierva suavemente a fuego bajo durante unos 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que espese ligeramente y los sabores se hayan concentrado. Mientras tanto, escurre la pasta, reservando un poco del agua de cocción.

Una vez que la salsa esté lista, incorpora las espirales de pasta escurridas directamente a la sartén. Mezcla bien para que la pasta se impregne completamente con la salsa. Si la mezcla queda demasiado seca, puedes añadir un chorrito del agua de cocción de la pasta que habías reservado.

Servir y presentar con un toque especial

Retira la sartén del fuego. Añade la mitad del queso rallado a la pasta y remueve hasta que se funda y la mezcla adquiera una textura cremosa. Sirve las espirales de pasta con tomate y queso inmediatamente en platos individuales. Para darle un sabor único y un aroma inigualable, adereza generosamente cada porción con pimienta negra recién molida al gusto y espolvorea orégano seco por encima. Finaliza con el resto del queso rallado.

Consejos para que tus espirales de pasta con tomate y queso queden perfectas

Usa pasta de buena calidad para asegurar una cocción uniforme y una mejor textura. No cocines la pasta en exceso; debe quedar al dente para que mantenga su forma y textura. Un buen tomate es la clave; si usas tomate natural, pelarlo y triturarlo fresco hará una gran diferencia. Si usas tomate de bote, elige una marca de calidad.

Variantes de la receta

Con verduras: añade calabacín, berenjena o espinacas al sofrito. Con carne: dora carne picada de ternera o pollo antes del tomate para una versión boloñesa. Picante: agrega una pizca de guindilla o cayena al sofrito para un toque de calor. Diferentes quesos: experimenta con quesos como el gouda, provolone o incluso un poco de queso de cabra para un sabor más intenso.

Con qué acompañar las espirales de pasta con tomate y queso

Este plato principal combina de maravilla con una ensalada verde fresca con vinagreta suave. También puedes servirlo con unas tostadas de pan de ajo o un vaso de vino tinto ligero. Para una opción más refrescante, un zumo natural de frutas o agua con rodajas de limón.

Cómo conservar las espirales de pasta con tomate y queso

En la nevera: guarda las espirales de pasta con tomate y queso sobrantes en un recipiente hermético en el frigorífico por un máximo de 2-3 días. Para recalentar: puedes hacerlo en el microondas o en una sartén a fuego bajo, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado. No se recomienda congelar este plato, ya que la textura de la pasta y el queso puede alterarse significativamente.