Masa quebrada para tus pasteles y tartas, cómo se hace

Masa quebrada para tus pasteles y tartas caseras cómo se hace

La masa quebrada es la base perfecta para una gran variedad de recetas dulces y saladas. Desde una tarta de frutas hasta una quiche, su textura crujiente y delicada realza cualquier preparación. Además, es muy fácil de hacer en casa y solo requiere ingredientes básicos.

Una buena masa quebrada casera marca la diferencia frente a las versiones industriales. Al prepararla tú mismo, puedes controlar la calidad de los ingredientes y evitar conservantes innecesarios. Esto te garantiza un sabor más auténtico y natural.

Otra ventaja es que puedes adaptarla según la receta. Por ejemplo, puedes usar azúcar para una versión dulce o añadir hierbas y especias para una masa salada más aromática. Así, se convierte en una base versátil para tus creaciones culinarias.

Además, la técnica es sencilla y apta para todos los niveles. Con un poco de práctica y siguiendo los pasos adecuados, obtendrás una masa perfecta: firme, sabrosa y que no se rompe al hornearla.

Por último, hacer tu propia masa también es una forma de disfrutar más del proceso de cocinar. Sentir la textura con las manos y ver cómo se transforma en el horno es muy gratificante. ¡Anímate a prepararla en casa!

Ingredientes

  • 250 g de harina de trigo
  • 125 g de mantequilla fría en cubos
  • 1 huevo (opcional, para dar más elasticidad)
  • 1 pizca de sal
  • 2-4 cucharadas de agua muy fría

Preparación de la masa quebrada

En un bol grande, mezcla la harina con la sal.

Añade la mantequilla y desmenúzala con los dedos hasta que parezca arena gruesa.

Incorpora el huevo si lo usas, y luego el agua poco a poco hasta formar una masa.

Forma una bola, aplástala ligeramente y envuélvela en film transparente.

Refrigera al menos 30 minutos antes de usar.

Consejo: Si quieres una masa aún más crujiente, puedes hornearla “en blanco” antes de añadir el relleno. Solo cubre con papel vegetal y legumbres secas para evitar que suba.

Truco: Usa mantequilla muy fría y manipula la masa lo menos posible para evitar que se caliente.

Variaciones: Puedes sustituir parte de la harina por harina de almendra para un toque diferente, o añadir ralladura de limón o canela si la masa es para postres.

Conservación: Puedes guardar la masa quebrada en la nevera hasta 3 días o congelarla por 1 mes.

Usos comunes: Tartaletas, quiches, empanadas, pasteles dulces o salados, bases de tartas de frutas.