Albóndigas caseras en salsa de almendras sobre una bandeja blanca con ribetes rojos y grises

Albóndigas en salsa de almendras: receta casera y jugosa

Una salsa suave, un poco de pan para acompañar y unas albóndigas tiernas: con ingredientes cotidianos podemos preparar una comida de las que apetece repetir. Estas albóndigas en salsa de almendras llevan carne de ternera y cerdo, almendras tostadas y una base sencilla de cebolla y caldo, sin nata ni vino.

La clave está en mezclar la carne sin apretarla demasiado y terminar la cocción dentro de la salsa. Así las albóndigas quedan jugosas y la salsa recoge el sabor del dorado.

Raciones y tiempos

  • Raciones: 4 personas, unas 20 albóndigas
  • Preparación: 25 minutos
  • Cocción: 40 minutos
  • Tiempo total: 1 hora y 5 minutos
  • Dificultad: fácil

Ingredientes para las albóndigas en salsa de almendras

Para las albóndigas

  • 300 g de carne picada de ternera
  • 300 g de carne picada de cerdo
  • 1 huevo mediano
  • 40 g de miga de pan del día anterior
  • 60 ml de leche
  • 1 diente de ajo pequeño, picado muy fino
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 5 g de sal
  • ¼ de cucharadita de pimienta negra molida
  • 25 g de harina de trigo para rebozar ligeramente
  • 50 ml de aceite de oliva para dorar

Para la salsa

  • 70 g de almendras crudas peladas y sin sal
  • 1 cebolla mediana, unos 150 g una vez pelada
  • 1 diente de ajo
  • 500 ml de caldo de pollo o de verduras, preferiblemente bajo en sal
  • 2 cucharadas del aceite utilizado para dorar las albóndigas
  • Una pizca de sal, solo si hace falta al final
  • 1 cucharadita de perejil picado para servir

Cómo hacer albóndigas en salsa de almendras

1. Preparar la mezcla

Trocea la miga y déjala en la leche durante 5 minutos. Aplástala con un tenedor hasta que absorba el líquido. Pon ambas carnes en un cuenco y añade el huevo, el pan remojado, el ajo, el perejil, la sal y la pimienta. Mezcla con las manos limpias o con una cuchara, solo hasta integrar todo.

2. Formar y dorar las albóndigas

Divide la mezcla en unas 20 porciones del mismo tamaño y forma bolas con las manos ligeramente humedecidas. Pásalas por la harina y sacude el exceso. Calienta el aceite en una cazuela amplia y dóralas en dos tandas, unos 8 minutos en total, girándolas con cuidado. Retíralas a un plato: todavía terminarán de cocinarse dentro de la salsa.

3. Cocinar la base de almendras

Deja en la cazuela 2 cucharadas del aceite de dorar, retirando el sobrante y cualquier resto quemado. Añade la cebolla picada y cocínala a fuego medio-bajo durante 10 minutos, removiendo, hasta que esté tierna. Incorpora el ajo picado, cocina 1 minuto y agrega las almendras. Remueve 2 minutos para tostarlas ligeramente, sin dejar que se oscurezcan.

4. Triturar la salsa

Vierte el caldo, raspa suavemente el fondo para recoger los restos del dorado y lleva a un hervor suave. Retira del fuego y tritura con una batidora de brazo hasta obtener una salsa lo más fina posible. Usa un recipiente alto si la cazuela es poco profunda para evitar salpicaduras.

5. Terminar la cocción

Devuelve la salsa a la cazuela, incorpora las albóndigas y los jugos que hayan soltado y cocina a fuego suave durante 15–18 minutos, con la tapa entreabierta. Mueve la cazuela de vez en cuando y gira las albóndigas a mitad de cocción. El tiempo puede variar con el tamaño: si tienes termómetro, comprueba que el centro de una de las más grandes alcance 75 °C durante al menos 30 segundos.

Si la salsa espesa demasiado, añade agua caliente de cucharada en cucharada. Por último, prueba la salsa, ajusta la sal y sirve con el perejil picado. Los 40 minutos de cocción incluyen el dorado, el sofrito, el calentamiento del caldo y la cocción final.

Consejos para que queden jugosas

  • No amases en exceso: una mezcla demasiado trabajada deja las albóndigas más compactas.
  • Hazlas de tamaño parecido: así terminarán de cocinarse al mismo tiempo.
  • Dora sin llenar la cazuela: si se amontonan, soltarán agua y costará conseguir una superficie dorada.
  • Controla el tostado: las almendras deben tomar algo de color, pero no quemarse, porque amargarían la salsa.
  • Busca una salsa que cubra la cuchara: debe envolver las albóndigas y seguir siendo fácil de servir.

Con qué acompañarlas

Un arroz blanco, unas patatas cocidas o una ensalada sencilla completan el plato. También puedes llevar pan a la mesa para aprovechar la salsa. Si quieres variar otro día, prueba nuestras albóndigas de ternera en salsa de tomate casera.

Cómo conservarlas

Guarda las sobras en recipientes poco profundos y refrigéralas antes de que pasen 2 horas desde la cocción. Consúmelas en un máximo de 2 días. También puedes congelarlas con su salsa, en porciones, durante 2 meses. Descongela en la nevera y recalienta suavemente hasta que estén bien calientes por dentro, añadiendo un poco de agua si la salsa lo necesita.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar solo carne de ternera?

Sí, utiliza 600 g de ternera y conserva el pan remojado y el huevo. Elige una carne que no sea excesivamente magra y evita prolongar la cocción más de lo necesario.

¿Sirven las almendras ya tostadas?

Sí, siempre que sean peladas y sin sal. Añádelas después del ajo y pasa directamente al caldo, sin repetir los 2 minutos de tostado.

¿Puedo preparar la receta el día anterior?

Sí. Guarda las albóndigas con su salsa en la nevera siguiendo las indicaciones de conservación. Al calentarlas, añade unas cucharadas de agua para recuperar la textura de la salsa.